viernes, 16 de mayo de 2008

Mi pequeño sol


Tus ojitos como volando

Tu mirada,

la mas dulce y suplicando

yo te miro a cada instante,

te descubro solo con mirarte,

me inquietas y desconciertas,

te abrazo te amo,

a instante te extraño.

Tus ojitos como volando,

Tu mirada dulce,

pequeña y mía,

Pequeña, más intensa.

Te robas mi tiempo,

ocupas mi sueño,

Te entregas entera

a cada momento.

Te cubro, me inquieto,

Velar tus sueños, Guiar tu vida.

Tus ojitos como volando.

Lo miro con alegría,

Traes la luz, el sol,

Inquietas el alma mía.

Te miro con mi alma,

Te prometo una galaxia,

Y bendigo al fin tus días.

1 comentario:

Iván Tapia CONTARDO dijo...

Sólo una madre puede sentir tan profundo ese amor que ata y que liberta; sólo una auténtica poeta -la que por fin ha despertado al llamado de las letras- puede escribir así.