Un ârbol seco
Me encontré con un sueño, oscuro inquieto,
Mis pies cansados caminaban en lo seco,
A tu lado, aguas y multitudes,
Frente a tus ojos claros, un árbol y mi silueta.
Seco de la copa a la raíz,
Sin aguas para beber, ni sombra para cobijarme,
Sin frutos ni vida,
Solo mi mano aferrada al árbol muerto.
La vida lo dejó, solo me sostiene y le agradezco.
Mis manos temblorosas, mi cuerpo herido,
No lo quieren soltar.
Tú me miras y te ríes,
Me has dejado, mi mano has soltado,
Tú te ríes, me traicionas.
La luz se oscurece, se apaga el sol,
Se cierra la boca, de quien cantaba una canción,
Entonaba melodías, para aquel que su alma encendía.
Se ha parado el corazón, no dejando de latir,
mas su boca ya no canta, guardando melodías,
se ha atrofiado la garganta, ni siquiera un gemir.
un jardín de flores muertas, reclama su pasión
al sentir tanto dolor, camina hasta la muerte,
Raíz viva, árbol seco, un reflejo de su lucha.
La vida aun la llama, es tiempo de vivir,
hay espinos y dolores, desiertos y sin flores,
atardeceres sin sol... en su mente un horizonte.
Renuevo de primavera, canción para el que fuera,
brillos del solar, estrellas palpitantes,
Galaxias interminables, son luz de la que espera.
Ha bajado de lo alto, rompiendo la nube espesa,
Trae colores renovados, ungüentos y alegrías,
Rayos de soles arcoiris, lluvias fresca, sonetos, poesìas.
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